Tolerancia: La Virtud del Corazon
La mayor fuerza de la humanidad no consiste en armas de fuego, punos, ni en un poderio militar, sino en la capacidad de tolerancia. Todo tipo de fuerza debe inclinarse delante de quien tolera.
Principios para la tolerancia:
No responder a las blasfemias...
Cuando somos insultados, provocados o acusados injustamente debemos responder con el silencio. Si respondemos de la misma forma cuando somos victimas de la blasfemia, nos igualamos con aquellos que nos insultan, rebajando nuestro nivel. Si nos mantenemos en silencio usandolo como arma contra las blasfemias, evocando la conciencia de quien las pronuncio, esta fuerza es, naturalmente, mayor.
Mantenerse calmo frente a los infortunios...
Cuando nos encontramos con personas que nos quieren incomodar derrumbar u oprimir, debemos enfrentarlas con calma, evitando cualquier confrontacion. No responder con un punetazo cuando se recibe uno, ni responder con un puntapie cuando se recibe otro, pues de esta confrontacion nadie sale vencedor. Si la intencion es buscar venganza de un odio momentaneo, no alcanzara el exito de grandes hazanas.
Gratitud frente a las difamaciones
Si alguien lo insulta y difama, no se enoje con quien lo provoco, sino acuerdese de los beneficios que esa persona le proporciono en el pasado y sea agradecido por eso. Principalmente, no se olvide de que en el fango mas inmundo crece la impecable flor de loto. Cuanto mas oscuro es el lugar, mayor es la necesidad de mantener encendida la luz del alma. Por lo tanto, ante las difamaciones, aquellos que nos difaman deben ser influenciados con etica, compasion y misericordia; solamente as iluminamos con moralidad y tolerancia.
El verdadero vencedor tiene la fuerza de la tolerancia y el coraje de asumirla frente a los insultos y opresiones.