Por Wilmari De Jesus, Analista de politica publica
Los municipios son la unidad de gobierno más cercana a la gente. Día a día atienden los servicios esenciales de la población: el recogido de basura, la recreación, la seguridad y la infraestructura básica en nuestras comunidades. Tras el paso del Huracán María en 2017 y durante la pandemia del COVID-19, los equipos municipales fueron la primera línea de defensa y protección. Sin embargo, entender cómo se administran los recursos públicos a nivel municipal sigue siendo un reto.
Desde Espacios Abiertos analizamos y publicamos los presupuestos municipales a través de nuestro Observatorio Fiscal. Acceder a los presupuestos municipales nos permite entender en qué se usa nuestro dinero, cuáles servicios reciben una mayor inversión y en qué estatus se encuentra la situación fiscal de nuestros municipios.
Entonces, ¿Cómo se componen los presupuestos municipales?
Los presupuestos en nuestros municipios, al igual que los presupuestos en nuestros hogares, se componen de los ingresos y gastos. En nuestros hogares los ingresos típicamente están compuestos de nuestros salarios, bonos o inversiones, en un municipio los ingresos están compuestos por dos categorías principales: los fondos recurrentes y fondos no recurrentes.
Los fondos recurrentes son ingresos que el gobierno municipal recibe todos los años de forma estable y predecible. Son la base para planificar el presupuesto anual porque permiten sostener operaciones, nómina y los servicios esenciales. Algunos ejemplos de fondos recurrentes son: contribuciones a la propiedad, patentes municipales, recaudos del CRIM o asignaciones estatales establecidas por ley.
Por su parte, los fondos no recurrentes son ingresos temporeros, que no se reciben todos los años y que no están garantizados en el futuro. Algunos ejemplos de este tipo de ingresos son: los fondos federales asignados por las emergencias (FERPA, CARES, ARPA o CDBG), asignaciones especiales de la asamblea legislativa o proyectos de infraestructura que no son anuales. Estos fondos deben usarse para proyectos específicos o temporales o gastos que no se repetirán de año en año. No es saludable utilizar estos fondos para pagar deudas, cubrir déficits o mantener servicios esenciales. Estos gastos pueden desaparecer en cualquier momento y dejar desprovisto al municipio.
Piénselo de esta manera, ¿utilizarías tu bono de navidad para cubrir un nuevo gasto fijo, como mudarte a un apartamento con una renta más cara o financiar la mensualidad de un carro que no puedes pagar con tu salario regular? Probablemente no, porque sabes que el bono no volverá el mes siguiente. Si usas ese ingreso temporero para cubrir un gasto permanente, el próximo mes te vas a quedar corto y tendrás problemas para pagar tus obligaciones. Con los municipios pasa exactamente igual, los fondos recurrentes son el “salario” del municipio y permiten mantener operaciones de manera estable. Mientras que los fondos no recurrentes son como un bono, útiles para proyectos específicos, reparaciones, mejoras o compras necesarias, pero no sirven para pagar gastos fijos todos los meses.
Si un municipio usa fondos no recurrentes para cubrir nómina o servicios esenciales está creando un “hueco” que tendrá que enfrentar en el próximo presupuesto, cuando ese presupuesto ya no esté disponible.
¿Qué está pasando con los municipios en Puerto Rico?
En 2024 se eliminó el fondo de equiparación municipal, un dinero destinado a equilibrar las finanzas municipales entre municipios con diversas capacidades de recaudo. El fondo de equiparación municipal se constituyó en una de las fuentes de ingresos recurrentes más significativas que tenían los municipios.
Tras la eliminación del fondo de equiparación, los municipios han optado por utilizar fondos no recurrentes para continuar su operación. Municipios como Utuado, Las Marías, Maunabo, Vieques, Canóvanas, Barranquitas, Jayuya, Guayanilla, Adjuntas y Florida aumentaron entre 25.08% (Florida) y 51.23% % (Utuado) la partida de fondos no recurrentes en un periodo de años (2016-2025).
En todos los casos, esta partida de fondos no recurrentes representa en 2025 sobre el 50% del presupuesto municipal. Un ejemplo es el municipio de Utuado, donde la partida de fondos no recurrentes aumentó particularmente debido a que los arbitrios de construcción representan en 2025 una tercera parte (35.5%, equivalente a $3.5 millones cuando en 2016 la misma partida representaba 1.7% o $190 mil) de los ingresos totales de esta partida.
En el siguiente panel de datos interactivo se pueden observar los cambios en la distribución de ingresos por partida presupuestaria en los presupuestos municipales desde 2016 a 2025.
Credit: Presupuestos Municipales by José Zavala
Se debe evitar poner parches a los presupuestos municipales con fondos no recurrentes por ejemplo, de asignaciones federales para la recuperación que son limitados y con fecha de expiración. La sustitución del fondo de equiparación por fondos no recurrentes, o la posible eliminación del impuesto al inventario o cualquier otra propuesta, sin el análisis adecuado, es el equivalente a echar gravilla a los hoyos en las carreteras: funciona por un tiempo, pero tarde o temprano el problema regresará.
Debemos apostar por un trabajo juicioso que asegure el bienestar económico de Puerto Rico, pero sobre todo, que sea a favor y no a costa de todos y todas los puertorriqueños. Los presupuestos municipales son un reflejo de las prioridades y capacidades de cada municipio. Entenderlos permite tomar mejores decisiones para promover un desarrollo más justo en todo Puerto Rico.
En Espacios Abiertos continuamos investigando, analizando y desarrollando herramientas para que la ciudadanía pueda acceder a información fiscal clara, confiable y útil.
