En Puerto Rico, una parte sustancial del gasto público ocurre fuera del presupuesto. No se ve como una asignación en una agencia ni como una partida legislativa, pero tiene el mismo efecto: son recursos que el Estado deja de recaudar para cumplir objetivos de política pública.
Durante los últimos años, el país ha avanzado en hacer visible este sistema mediante la publicación del Puerto Rico Tax Expenditure Report (PRTER). Sin embargo, visibilizar no es lo mismo que evaluar. Hoy sabemos cuánto cuestan algunos de estos beneficios, pero todavía no sabemos con claridad si funcionan, a quién benefician realmente o si representan el mejor uso posible de los recursos públicos.
Puerto Rico se encuentra en un momento clave. Mientras el debate presupuestario se centra en el gasto directo, los gastos tributarios continúan operando en paralelo, muchas veces sin el mismo nivel de escrutinio. Sin embargo, su magnitud es tal que no pueden seguir siendo tratados como un tema secundario. Integrarlos al análisis fiscal no es opcional; es necesario para entender cómo realmente se asignan los recursos en el país.
Espacios Abiertos presenta el informe Hacia una metodología de evaluación de los gastos tributarios: fundamentos conceptuales, marcos institucionales y lecciones para Puerto Rico.
A partir de un análisis de mejores prácticas a nivel internacional, el informe propone un marco metodológico para evaluar los gastos tributarios utilizando criterios de efectividad, eficiencia, equidad, costo- beneficio y retorno sobre la inversión pública. Además, destaca la necesidad de integrar estos instrumentos al proceso presupuestario, tratándolos como lo que son: decisiones fiscales que compiten directamente con el gasto público tradicional.
Entre sus principales recomendaciones, el informe plantea fortalecer la estimación de los gastos tributarios, integrarlos oportunamente al ciclo presupuestario, establecer objetivos claros e indicadores de desempeño desde su diseño, y crear mecanismos de revisión periódica. Asimismo, propone comenzar el proceso de evaluación con un grupo prioritario de gastos tributarios de alto impacto fiscal.
Más que un ejercicio técnico, este es un cambio de enfoque. Es reconocer que no basta con saber cuánto dejamos de recaudar; necesitamos saber qué estamos obteniendo a cambio.
Puede acceder al informe aquí.
